| Viaje al país del Limia |
| Por
Álvaro Cunqueiro (Vida Gallega, setembro 1955) |
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¿Voy, en verdad, a cruzar el río
del olvido? Paso el Arnoya, en la noche, por Allariz. Esta me es un agua
conocida: el Arnoya es un río de este mundo, una fuente de mi tierra
carnal, y la beben aguas que yo conozco desde que nacen, las aguas del
Miño; dulcemente se buscan, y, para las aguas del Miño,
que de tan lejos y de tan parva cuna vienen, beber este ancho frescor
y decir las tres sílabas, tan claras, tan transparentes y sabrosas,
Arnoya, debe ser como poner, en los labios, un espejo. Y después,
morir. Pero, ¿Y el Limia? Allariz se pierde en el silencio y en
la noche: unas fugaces luces en la tenue cortina de la niebla. ¿Dónde
las cuatro torres levantadas, sus ásperos condes, su soberbia militar?
Debíamos oír relinchar caballos y chocar armas en la noche.
Y el Alarico fundador debía, en la noche, con el manto real de
la niebla por los hombros, galopar delante de nosotros hacia la laguna,
donde la memoria se hace oscuro sueño y se desvanece. Pero toda
la callada noche permanece solitaria, y ascendemos por ella, a la vez,
por la tierra y por la niebla, hasta donde rompe, como una enorme ventana,
la luz lunar, y la niebla se detiene en las jambas, tal la onda marina
en los labios de arena y roca de la tierra firme. El país del Arnoya
se perdió en la niebla, y bajo la luna fría y la desplegada
estrellada, resucita la Limia. -Lo mejor, le digo a Jesús Evaristo Casariego, será volverse a Orense o a Ribadavia, a que nos dé memoria el vino. Se bebe, -se debe de beber, al menos- , para recordar. Y abandonamos la quinta boca de plata de la laguna. Por no habernos detenido allí, aquella noche, quizás yo, ahora, pueda recordar los viajes a Orense, mis amistades orensanas, - Risco, Otero, el finado Fernández Mazas, Prego, Trabaza…- , el viejo jardín, que tiene un nombre, que, no más decirlo, se quiere ver un coloreado pajarillo volar y cantar: Posío, y el color y la calor del vino, y hasta unos versos, que ponía yo en poema, hace más de veinte años: Isa sílaba do teu nome, na
que apousa
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